¿Quién no ha tenido alguna vez algún jefe, compañero de trabajo o cliente en quién ha proyectado su culpabilidad inconsciente? pero no solo eso, el ámbito profesional es un aspecto de tu vida que se presta mucho al juego del ego, vamos a ver cómo

Aspiraciones profesionales: el puesto de trabajo o el proyecto de tus sueños

Es probable que, sea cual sea tu situación profesional, quieras mejorarla, si no te gusta tu trabajo, seguramente quieres trabajar en algo que te guste o algo acorde a tu nivel de estudio o capacidades, y si ya tienes esto, es probable que quieras que te suban el sueldo, te den un puesto mejor y/o quieres que se reconozca mucho más el trabajo que haces. Luego están las personas cuya máxima ilusión en la vida es poner en marcha su propio proyecto…

Todo esto es perfectamente legítimo dentro de la experiencia en el mundo ilusorio, el problema viene cuando conviertes estos deseos en lo que Ucdm denomina «ídolos», es decir, cuando crees que, las mencionadas arriba, son las máximas aspiraciones en la vida que puedes tener y cuando sufres porque crees que sólo podrás ser feliz cuando tu vida profesional sea la que el ego te ha dicho que debería ser, no obstante, Jesús te insiste mucho en el curso que lo único que realmente deseas (de una manera totalmente inconsciente) es recuperar tu consciencia de Unidad con Dios en el Cielo y sólo si te abres a reencontrarte con Él, podrás recuperar tu estado de felicidad eterna, así que te anima a perdonar y entregar (al Maestro Interno o Espíritu Santo) ese sufrimiento asociado a esas creencias. Una vez que tienes muy claro que tu felicidad no depende en absoluto de las cuestiones mencionadas anteriormente, te será más fácil plantearte, desde ese estado de paz, hacer aquello que consideres oportuno para hacer avances profesionales en el mundo ilusorio.

El síndrome del impostor

Llevo muchos años de mi vida acompañando profesionalmente a terapeutas que quieren vivir de sus terapias (Proyectos Conscientes) y uno de los impedimentos más importantes que tienen a la hora de materializarlo es que creen que no son lo suficientemente buenos en su trabajo y, por tanto, no son merecedores de cobrar un precio digno por el mismo. Esto en el mejor de los casos, en el peor, muchos de ellos sienten directamente que están estafando a la gente ¿y qué es lo que merece un estafador? efectivamente, creen que merecen castigo por lo que están haciendo. Ya ves que el ego no descansa nunca.

En este sentido pueden darse casos extremos, como el de Michelle Obama, que se graduó en la Facultad de derecho de Harvard y entró en la lista de los 10 mejores abogados de EEUU, y aún y así piensa que no es lo suficientemente buena en su profesión.

¿Qué tiene que ver esto con Ucdm?

Pues te lo explico, el síndrome del impostor no es más que una cortina de humo que «amablemente» te proporciona el ego con el objetivo de que mantengas oculto, en lo más profundo de tu mente, el problema real, es decir, tu insoportable sentimiento inconsciente de ser un completo inútil, malvado… en definitiva, culpable, por haberte separado de Dios. ¿Y qué hacemos con este sentimiento? Pues ya sabes, primero de todo, no caer en la trampa del ego, reconoce cuál es tu verdadero problema, y segundo, entrégaselo a quién sabe bien qué hacer con esa culpabilidad…

Espero que te haya sido útil. Si deseas recibir en tu mail los próximos contenidos o eventos, por favor, suscríbete a la newsletter