La política es un aspecto del mundo ilusorio en el que es muy fácil observar cómo funcionan las destructivas dinámicas del ego

Si te das cuenta, los partidos políticos, en vez de dedicar tiempo a hablar de las soluciones que quieren implementar en el mundo ilusorio, dedican la mayor parte de su tiempo a atacar y a culpabilizar a los otros partidos de todo lo que les pasa a los ciudadanos ¿Por qué hacen esto? porque saben perfectamente que los ciudadanos van a votar más motivados por hacer daño a otro partido que por las posibles soluciones que un determinado partido quiera implementar.

Si miras en YouTube, verás que hay infinidad de vídeos cuyos contenidos hacen referencia a cómo un político humilla brutalmente o deja en ridículo al adversario, ya que este tipo de videos generan muchísimo más interés que un video en donde un político se limita a dar su visión de la política sin insultar a nadie, para el ego, no atacar es muy aburrido.

Y respecto a nosotros, como ciudadanos ¿quién no ha insultado alguna vez a un político o a una ideología determinada?, ¿Quién de nosotros no ha sentido odio alguna vez al ver a un político en TV o en un periódico? Aquí el problema es el de siempre, nuestro problema con la autoridad, esconde, una vez más, el rencor original que sentimos cuando Dios no nos permitió tener una existencia separada de Él. «El gobierno me quiere prohibir hacer esto u lo otro» «El partido X quiere jodernos la vida»… en definitiva, los ciudadanos nos sentimos víctimas de unos políticos nefastos y, por tanto, nos sentimos con pleno derecho a insultar, agredir y atacar a ese partido que tanto daño nos ha hecho.

Hasta que no alcances la salvación, todo lo que hagan los políticos en el mundo ilusorio te afecta, así que es totalmente legítimo que exijas a tus representantes políticos que actúen con ética y es totalmente lógico que, aquellos que no lo hagan, se tengan que someter a la justicia del mundo ilusorio, no obstante, que tu defiendas tu ideales con rotundidad y firmeza, no significa que, en tu mente, tengas que odiar, atacar y condenar a quien no piensa como tu. Puedes oponerte a las ideas de los otros y defender tus ideas desde la más absoluta paz. Recuerda que ese odio que le tienes a ese partido es, en realidad, el odio que te tienes a ti mismo por sentirte culpable al creer que realmente te separaste de Dios (cosa la cual es imposible)

Perdona a ese partido o a ese político y te habrás perdonado a ti mismo. La política no es más que otro de los infinitos recursos que tiene el ego para hacerte creer que la solución está fuera de ti, el ego dice: «No mires adentro, la solución está fuera de ti, tu eres una simple víctima, cuando salga elegido tu partido o deje de gobernar ese otro partido, entonces todo se arreglará y serás feliz» ¡Fake news! Recuerda que tu eres el Santísimo Hijo de Dios y tu dicha no te la pueda quitar nada «externo»

Cada segundo de tu vida puedes elegir a quién quieres que gobierne tu mente, al fin y al cabo, solo hay 2 candidatos:

El ego, líder del partido de la guerra, te promete sufrimiento

El Espíritu Santo, líder del partido de la Paz, te promete la dicha

¿A quién vas a votar?

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