Sin duda, estas son algunas de las preguntas más frecuentes entre los estudiantes de UCDM dado que, continuamente, UCDM te pide que dejes a un lado a tu ego y que elijas al Espíritu Santo (Maestro interno o Yo Superior) como guía para mostrarte la realidad

Primero de todo, hay que decir que, al principio, es muy difícil saber comunicarse con ese Maestro interior al que Jesús llama Espíritu Santo, date cuenta que has estado entrenándote duramente durante eones justamente en ignorarlo y has puesto un enorme esfuerzo en escuchar la voz falsa y estridente del ego, así que no te sientas mal si, al principio, no tienes ni la más mínima idea de cómo escucharle correctamente, necesitarás tiempo y práctica, sé amable y paciente contigo.

Antes de nada, eso sí, quiero hablarte sobre el uso incorrecto del Espíritu Santo que suelen hacer al principio los estudiantes. Normalmente, lo usan para que les ayude con cuestiones ilusorias, que les ayude con la hipoteca, con un trabajo, o que les proporcione información sobre algún asunto del cual necesitan una respuesta concreta o sobre una decisión que tienen que tomar. A veces he escuchado incluso quejas de «El Espíritu Santo parece no ayudarme con mi misión» ¿es realista pensar que nosotros sabemos mejor que el Espíritu Santo lo que nos conviene y cuál es nuestra misión?

Clarifiquemos las cosas, el Espíritu Santo no te puede ayudar con ninguna cuestión relacionada con el mundo ilusorio, ya que, para empezar, estás planteando las peticiones incorrectamente, cuando le pides al Espíritu Santo que te ayude con, por ejemplo, un problema económico, ya estás dando por reales muchas cosas que no lo son, estás diciendo que el dinero es real y estás afirmando que tú eres un ser carente, dos aseveraciones completamente falsas, y ya por último, estás planteándole que te lo solucione según tu ego cree que debería solucionarse. Todo esto es lo que UCDM denomina: llevar la verdad ante las ilusiones en vez de las ilusiones ante la verdad, es decir, tú no puedes exigir que el Espíritu Santo haga lo que tu ego te dice que necesitas, lo que te conviene hacer es entregarle al Espíritu Santo el malestar que te produce lo que tú percibes como un problema, y si realmente se lo entregas a Él, quizá Su respuesta no es inmediata y lineal, pero con el tiempo, es probable que recibirás Paz, empezarás a sentir que ya no te preocupa y que puedes hacer tu vida sin ese malestar en tu mente, y ésta, es una de las señales de que seguramente estés en contacto con el Espíritu Santo, si lo que escuchas y sientes te lleva al recuerdo de quién realmente Eres, te lleva a la Paz y las personas que te rodean te perciben en Paz y se sienten inspirados por ésta Paz, es más que probable que sí que estés en contacto con el Maestro interno.

Y por supuesto, entregar tu preocupación a nivel de tu mente, que es donde opera el Espíritu Santo, no significa que dejes de hacer cualquier cosa que tengas que hacer respecto al asunto que te ocupa en el mundo ilusorio, finalmente, es probable que hagas algo parecido a lo que ya pensabas hacer, solo que ahora desde una profunda sensación de Paz.

También es cierto que el hecho de ir entregando al Espíritu Santo todo el malestar que sientes respecto a tus problemas ilusorios hace que la culpabilidad subyacente a éstos (causa real de tu malestar) vaya desapareciendo de tu Mente y esta liberación de culpabilidad hará que te libres de situaciones futuras en el mundo ilusorio que te podrían hacer sufrir. El deshacimiento de la culpa en tu mente a veces se podría reflejar en el mundo ilusorio con lo que en el mundo dual denominamos «experiencias positivas» o «abundancia», cosas las cuales están muy bien, pero no son el objetivo de la práctica con UCDM, sobre todo, teniendo en cuenta que cualquier experiencia positiva en el mundo ilusorio no es más que una nimiedad comparada con el éxtasis infinito que supone el volver a estar en el Cielo (o Nirvana) junto a Dios.

Algunas personas no tienen claro si entregar sus problemas a Jesús o al Espíritu Santo es lo mismo, la respuesta es un rotundo ¡sí! puedes elegir aquel con el que te sientas más afín.

Desde mi experiencia personal, acostumbrarse a vivir en permanente contacto con tu Maestro interno es una de las cosas que más Paz te proporciona, al principio le haces peticiones muy concretas sobre temas muy concretos, pero con la práctica, pasas a otra fase, pasas a un estado en donde la sensación de Paz empieza a ser algo más presente en tu día a día, ya no siento tanto la necesidad de tener que entregarle problemas concretos, ahora intento dejarme llevar en todo momento por su voz y guía, de esta manera, la fortaleza y la seguridad me acompañan en todo momento. Por supuesto, el ego, a medida que lo vayas ignorando, intentará llamar más y más tu atención e intentará ponerte a prueba (a veces podría comportarse como tu ex cuando lo acabas de dejar por otra persona) cuenta con ello, pero te puedo asegurar que no hay nada que pueda superar la firmeza y dulzura de la Voz del Maestro interior. En última instancia, la experiencia pasará de pedir al Espíritu Santo a sentirte que tú eres uno con el Espíritu Santo.

Espero que te haya sido útil. Si deseas recibir en tu mail los próximos contenidos o eventos, por favor, suscríbete a la newsletter